La madera aporta la temperatura que la piedra y la cerámica no dan. Cada tabla, base y utensilio se talla y tornea a mano, respetando la veta de la pieza original.
Trabajamos madera seca para piezas de servicio y utensilios, y madera tropical para elementos decorativos de mayor presencia. Los acabados se aplican con aceites aptos para contacto con alimentos.
Es la colección que amarra la mesa: convive con el molcajete de piedra volcánica, con la vajilla de Talavera y con el vidrio soplado sin competir con ninguno.